La tercera y última jornada de la cumbre del G7 en la localidad francesa de Évian inició con una reunión de trabajo marcada por una intervención informal del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien bromeó sobre su protagonismo durante el encuentro.
Al ingresar a la sala del Hotel Royal de Évian, cuando la mayoría de los líderes ya se encontraba en sus asientos, Trump expresó de forma irónica: “Soy el jefe”, antes de comentar sobre las altas temperaturas que se registraban en el lugar.
El mandatario mantuvo un tono distendido frente a las cámaras de televisión presentes en los minutos iniciales de la reunión, en una cumbre marcada por la atención internacional a recientes acontecimientos diplomáticos relacionados con Estados Unidos y su política exterior.



