El arquitecto Pedro José Borrell Bentz dona una importante colección de imágenes al Museo de las Atarazanas Reales. Las imágenes digitales, que suman alrededor de 10,000, están relacionadas con el patrimonio arqueológico subacuático de la República Dominicana. La colección abarca desde objetos extraídos del mar hasta trabajos de excavación, recuperación y exposiciones representativas de los últimos cincuenta años. Además de su labor en arqueología subacuática, el autor ha destacado en campos como la fotografía artística y la conservación del medio ambiente y el patrimonio histórico y cultural del país. Sus fotografías han sido publicadas en reconocidas revistas y han ilustrado diversos libros sobre la cultura y el paisaje de la República Dominicana.

Como vinculado a la protección, cuidado y conservación del Medio Ambiente ha sido presidente del Patronato del Acuario Nacional desde su inauguración en 1989 hasta 2006. Miembro del Patronato del Parque Mirador Norte, entre 1996 y 2004, y vicepresidente de la Fundación Natura, institución creada para la preservación y protección del medio ambiente, desde 1981 a 1987. Miembro de la Comisión Nacional de Saneamiento Ecológico y de la Comisión Nacional para el Medio Ambiente, ambas dependencias de la Presidencia de la República, Miembro de la Comisión de Eco – Turismo de la Secretaría de Estado de Turismo y colaborador del Jardín Botánico Nacional.
En cuanto a la conservación del patrimonio cultural dominicano, en 1975, fundó el Grupo de Investigaciones Submarinas (GIS), con el objetivo de promover el buceo deportivo y la fotografía submarina.
Desde 1979, ha sido Director Ejecutivo y/o Asesor de la Comisión de Rescate Arqueológico Submarino (actualmente Oficina Nacional de Patrimonio Cultural Subacuático), siendo responsable de un exitoso programa de “Rescate Submarino”, para la recuperación del patrimonio nacional subacuático procedente de restos de antiguos navíos hundidos en las costas dominicanas, que colocó a nuestro país en el foco de atención de la comunidad internacional.
El programa, novedoso y productivo, implementó una metodología de trabajo que se destacó por el exhaustivo control de las operaciones de salvamento y la tecnología empleada en la conservación de los objetos recuperados, siendo implementado en otros países de la región. El resultado de ese trabajo conforma una colección única a nivel mundial de más de 40,000 piezas procedentes de buques de los siglos XVI al XIX, de las cuales cerca de 1,300 están expuestas en el MAR.

En 1986, promovió la creación del primer parque submarino de la República Dominicana, el Parque Nacional Submarino de “LA CALETA” y, continuando su labor de divulgación, implementó un amplio programa de colaboración con instituciones internacionales para la presentación de exposiciones en España, Italia, Portugal, destacando las tres exposiciones mundiales celebradas allí, y los Estados Unidos de Norteamérica, con sede en la National Geographic Society y el Smithsonian Institution de Washington. Así mismo, ha participado en el diseño y montaje de exposiciones sobre la materia en el Museo de las Casas Reales, Marina de Guerra Dominicana, Shedd Aquarium en Chicago, Museo de las Atarazanas, Museo de Arqueología Submarina del Faro a Colón, Museo de la Ciencia en Barcelona y Museo de la Ciencia en Madrid. También ha sido colaborador del Museo del Hombre Dominicano, del Museo de Historia y Geografía y del Museo de las Casas Reales.
Es autor de varios libros y numerosos artículos relacionados con la materia, tanto en la prensa nacional como en revistas internacionales: “Arqueología Submarina en la República Dominicana”, “The Quicksilver Galleons” e “Historia y Rescate del Galeón Concepción”. Es coautor del libro “Navegantes y Náufragos” y coeditor de “La Aventura del Guadalupe”, ambos publicados en España.
Por muchos años fue articulista del suplemento sabatino del periódico Listín Diario, donde escribía sobre temas de medio ambiente, flora y fauna, turismo, arqueología y biología marinas.
En 1993 se le otorga el premio Loyola por sus aportes científicos a la comunidad nacional.
En julio del 2022, donó a la Fundación Erwin Walter Palm su colección fotográfica sobre edificios históricos de la República Dominicana, con el objetivo de que esa fundación conserve y divulgue ese patrimonio cultural y lo haga accesible al público. Esa compilación agrupa más de 7,000 imágenes de edificaciones de la Ciudad Colonial.
Así mismo, en mayo de 2023, donó al Jardín Botánico Nacional una importante colección de alrededor de 60,000 imágenes digitales de árboles, arbustos, flores y otras especies vegetales, recopilada durante los años de la pandemia en esa Institución así como en otros espacios y parques de la ciudad.
Como en ocasiones anteriores, la donación realizada al Museo de Las Atarazanas Reales incluye la posibilidad de que esta institución deposite las imágenes en su base de datos de acceso público, su página web, y pueda utilizarlas en sus publicaciones, respetando siempre los créditos de su autor. De igual manera podrá cederlas a otras instituciones, escuelas, académicos y estudiantes que las soliciten. Así mismo, se ceden los derechos comerciales de las imágenes pasando a beneficio de la institución los fondos generados por este concepto, renunciando el autor a cualquier tipo de retribución.
El autor se reserva el derecho a gestionar la publicación de un libro con una parte de esas imágenes, especificando siempre que pertenecen a la “Colección Pedro José Borrell Bentz del MAR”.


