El Balón Gástrico es un dispositivo de silicón, que se introduce por endoscopia desinflado y se llena con solución salina estéril, que se coloca vía endoscópica sin cirugía y es totalmente ambulatorio, lo que significa que no requiere internamiento. Lo que lo hace un procedimiento de menor riesgo para la pérdida de peso.
El balón intragástrico es un tratamiento endoscópico utilizado desde 2002 contra el sobrepeso y la obesidad. La obesidad es una enfermedad que depende de varios factores y su tratamiento debe efectuarse desde un enfoque multidisciplinar.
Se coloca en el estómago mediante anestesia general, que es la misma de una endoscopia digestiva alta, se ocupará con el balón un 80% de la cavidad gástrica durante un período máximo de 6 meses, dependiendo el balón que usted califique o elija.
El procedimiento del balón intragástrico se realiza en la unidad de endoscopia como un procedimiento ambulatorio. Te sedarán para poder comenzar. Durante el procedimiento, el médico empuja por la garganta hasta el estómago un tubo delgado (sonda) que contiene el balón intragástrico. Luego, el médico introduce un endoscopio (un tubo flexible con una cámara conectada) por la garganta hasta el estómago. La cámara le permite al médico ver el balón a medida que lo llena con solución salina.

Ventajas del Balón Intragástrico
*Sin incisiones ni cicatrices externas, poco invasiva.
*Intervención rápida (1 hora) y con todas las garantías.
*Postoperatorio menos doloroso y sin ingreso.
La colocación del balón intragástrico es un procedimiento para bajar de peso que consiste en colocar un balón de silicona lleno de solución salina en tu estómago. Esto te ayuda a perder peso al limitar la cantidad que puedes comer y hacer que te sientas más lleno más rápido.
El procedimiento con balón intragástrico puede ser una opción si tienes inquietudes acerca de tu peso, y si la dieta y el ejercicio no han funcionado para ti.

¿Quiénes califican?
Pacientes con un índice de masa corporal (IMC) de 25 o más, o que tengan más de 30 libras de sobrepeso
Pacientes con sobrepeso y diabetes tipo II.
Para adolescentes desde los 12 años, ya que no cuentan con la suficiente madurez física y emocional.
Pacientes con obesidad mórbida, candidatos a una cirugías, pero con elevado riesgo quirúrgico o que no quieran operarse.
Pacientes muy obesos, que quieran ser sometidos una cirugía estética.
Para aquellas personas que han probado sin éxito otros tratamientos dietéticos, farmacológicos y de modificación de conducta.
El Balón intragástrico se retira a los 6/7 meses de tratamiento aproximadamente.

