Las propiedades y beneficios de la miel de abeja han sido conocidos y utilizados por distintas sociedades a lo largo del tiempo. Actualmente esta sustancia constituye uno de los endulzantes naturales primarios más importantes, cuyos beneficios van desde un sabor agradable al paladar, hasta la posible prevención y tratamiento de enfermedades. La miel es uno de los alimentos más puros, naturales y con mayor cantidad de beneficios para nuestra salud.
En el 2014 la Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó varias recomendaciones en las que recalcaba la importancia de reducir la cantidad de azúcar ingerida al día, ya que consumir azúcar en exceso puede causarnos serios problemas de salud.
Entre estos problemas de salud se encuentran enfermedades crónicas, especialmente de origen cardiovascular, pero también el cerebro es otro de los grandes perjudicados de un consumo excesivo de azúcar.
La miel ayuda a controlar el colesterol


Gracias a sus propiedades antioxidantes, la miel de abejas ayuda a regular los niveles de colesterol en sangre. Este edulcorante natural eleva los niveles de colesterol bueno (HDL), reduciendo así lo que se conoce como colesterol malo (LDL).
Las propiedades antioxidantes de la miel son esenciales en la lucha contra los radicales libres que aceleran el envejecimiento y dañan las células de nuestro cuerpo, provocando enfermedades como el cáncer.
La miel combate el estreñimiento
Al ser un alimento prebiótico, la miel de abejas contribuye en la mejora de la flora bacteriana de forma natural. De este modo, ayuda a mejorar la salud digestiva de nuestro cuerpo.
Este efecto laxante de la miel se debe principalmente a los fructooligosacáridos (FOS), que funcionan de forma similar a la fibra y crean un efecto laxante suave.

