El equipo médico del papa León XIV informó que el cáncer de pulmón que motivó su cirugía estaba localizado y que no necesitará tratamiento adicional.
Los resultados de los análisis histológicos y moleculares confirmaron que se trataba de un adenocarcinoma de pulmón, sin evidencia de que la enfermedad se hubiera extendido, según el parte médico.
El pontífice, de 71 años, había sido operado para extirpar un nódulo maligno y una parte del pulmón afectado.
Tras evaluar los resultados, los especialistas concluyeron que la cirugía fue suficiente y que no es necesario recurrir a tratamientos oncológicos adicionales.







