Ginebra. — La guerra en Oriente Medio representa una grave amenaza para la seguridad alimentaria mundial, advirtió este jueves la directora de la Organización Mundial del Comercio, Ngozi Okonjo-Iweala, quien instó a mantener abiertas las cadenas de suministro globales.
Durante un encuentro con periodistas, la funcionaria explicó que el conflicto está generando efectos en cadena sobre los sistemas de producción de alimentos.
“El conflicto en Oriente Medio amenaza la seguridad alimentaria global, ya que las interrupciones en el transporte y el aumento de los costos energéticos reducen la oferta y elevan el precio de los fertilizantes”, afirmó.
Impacto en los sistemas alimentarios
Okonjo-Iweala advirtió que una interrupción prolongada del suministro podría tener consecuencias más amplias en la producción agrícola.
“Una interrupción prolongada en el suministro podría propagarse por los sistemas alimentarios, lo que llevaría a los agricultores a reducir el uso de fertilizantes y a cultivar menos cosechas intensivas en insumos”, señaló.
Llamado a mantener el comercio abierto
La directora de la OMC insistió en la necesidad de garantizar el flujo del comercio internacional de alimentos para evitar una crisis mayor.
“Es esencial mantener los canales de comercio de alimentos globales abiertos y predecibles, permitiendo que los suministros alimentarios lleguen a donde más se necesitan”, subrayó.




