Los disturbios ocurridos en Bruselas tras la derrota de Bélgica ante Marruecos en el Mundial de Qatar, se extendieron el domingo (27.11.2022) a otras ciudades belgas y neerlandesas, donde cientos de personas con banderas marroquíes realizaron actos de vandalismo que dieron pie a detenciones por parte de la policía.
Las imágenes difundidas por los medios locales mostraban a los alborotares en actos de vandalismo que llevaron a intervenir a un centenar de policías, que utilizaron gas lacrimógeno y cañones de agua. Además, obligaron a cerrar varias estaciones de metro y a cortar algunas calles a la circulación, e impactaron el transporte público.
Las revueltas de aficionados se extendieron a Amberes, donde se realizó detenciones, según la policía de la ciudad portuaria belga, que tuvo que utilizar camiones de bomberos en varios lugares e interrumpir el tráfico en el bullicioso barrio de Borgerhout.





