
Cada 10 de octubre se conmemora el Día Mundial de la Salud Mental, una efeméride impulsada por la Federación Mundial para la Salud Mental con el apoyo de la Organización Mundial de la Salud.
Este año, la celebración se centra en la prevención del suicidio, un problema de salud global que, según datos de la Organización Mundial de la Salud, anualmente provoca la muerte de 800.000 personas en todo el mundo, una cada 40 segundos.
El esfuerzo por diagnosticar y tratar trastornos de salud mental en edades tempranas reduce el coste financiero en el futuro y evita todo tipo de problemas derivados, como puede ser el suicidio.
El propósito de esta fecha es visibilizar el trastorno mental más grave que están padeciendo los miembros de la sociedad global, para generar un conjunto de estrategias que sirvan de apoyo a estas personas y les permita sobrellevar su enfermedad o curarse definitivamente.


