La intervención afecta a cerca de tres millones de clientes y compromete más de US$800 millones en fondos públicos. El presidente Santiago Peña enfrenta cuestionamientos por sus antiguos vínculos con el grupo propietario.
El Banco Central del Paraguay ordenó el pasado 2 de noviembre la intervención de Ueno Bank, tras detectar un grave deterioro de su solvencia, provocando la suspensión de sus servicios bancarios y dejando a millones de clientes sin acceso a sus cuentas, tarjetas y plataformas digitales.
La entidad administraba más de US$800 millones en recursos públicos, incluidos fondos del sistema estatal de pensiones. Las autoridades activaron un proceso de resolución para determinar cómo serán recuperados los depósitos, mientras el Fondo de Garantía protege hasta US$38,200 por persona.
La crisis también golpea al presidente Santiago Peña, cuestionado por sus antiguos vínculos accionarios con el Grupo Vázquez, propietario del banco. La situación provocó la renuncia del titular del Banco Central, Carlos Carvallo, y llevó a legisladores opositores a impulsar un juicio político contra el mandatario.
Mientras avanzan las investigaciones por posibles irregularidades financieras y fallas de supervisión, las autoridades buscan evitar que la crisis se extienda a otras entidades bancarias del país.


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