El presidente de El Salvador, Nayib Bukele, anunció que la liberación condicional o anticipada podría beneficiar hasta al 50 % de unos 10,000 detenidos señalados por el Gobierno como colaboradores ocasionales de pandillas.
La medida aún no cuenta con detalles públicos sobre su aplicación, mientras las autoridades judiciales y la Fiscalía no se han pronunciado al respecto.
Organizaciones humanitarias cuestionan el carácter discrecional de la propuesta y advierten que podría presionar a personas inocentes a admitir delitos para acceder a la libertad.
Representantes de movimientos de víctimas del régimen de excepción reclaman que quienes no cometieron delitos sean liberados tras el reconocimiento de su inocencia, sin condiciones ni confesiones.






