Europa y Asia. — Alemania, Reino Unido, Francia, Italia, Japón y Países Bajos condenaron este jueves las recientes represalias de Irán contra infraestructuras energéticas en el Golfo y se declararon dispuestos a contribuir a la seguridad en el estratégico estrecho de Ormuz.
En un comunicado conjunto, los países pidieron “una moratoria inmediata y general sobre los ataques a infraestructuras civiles, en particular las instalaciones petroleras y de gas”.
Asimismo, afirmaron su disposición de apoyar acciones que garanticen el tránsito seguro por esta vía marítima clave, por donde en condiciones normales circula cerca del 20 % del petróleo y gas natural licuado consumidos a nivel mundial.
El cierre de facto del estrecho por parte de Irán, en respuesta a los ataques de Estados Unidos y Israel desde finales de febrero, ha generado problemas de abastecimiento y ha elevado el precio del crudo por encima de los 110 dólares por barril.
Ataques elevan tensión energética
En medio de la escalada, el ejército israelí atacó el miércoles el yacimiento gasístico South Pars-North Dome, compartido por Irán y Catar, considerado la mayor reserva de gas del mundo y clave para el suministro energético iraní.



