El Consulado General de la República Dominicana en Barcelona fue escenario de la conferencia “El legado compartido entre Tarragona y la República Dominicana” y la proyección del documental Sucre (Azúcar), una iniciativa que permitió profundizar en más de cinco siglos de historia común entre el Caribe y Cataluña.
El eje central del encuentro giró en torno a la figura de Miquel Ballester, navegante tarraconense que acompañó a Cristóbal Colón en su segundo viaje en 1493 y que, según investigaciones históricas, introdujo la caña de azúcar en la isla La Hispaniola, actual territorio de República Dominicana y Haití. En 1505, Ballester estableció los primeros ingenios azucareros en La Vega, marcando el inicio de una actividad económica que transformaría profundamente la historia del Caribe.
La producción azucarera no solo configuró la estructura económica colonial, sino que dejó una huella determinante en la evolución social, cultural y demográfica del territorio dominicano. El denominado “oro blanco del Caribe” conectó la isla con las rutas comerciales europeas y situó a la región en el centro de un proceso clave para la configuración del mundo atlántico moderno.
El documental, dirigido por Vicky Roldán, ofrece una narrativa rigurosa basada en investigaciones del historiador Ernest Vallhonrat, rescatando la dimensión histórica de este proceso y su impacto en la relación entre Tarragona y la República Dominicana. Asimismo, recoge referencias documentadas por Fray Bartolomé de las Casas, quien describió a Ballester como un hombre “virtuoso y honrado”.
La conferencia académica estuvo a cargo de la profesora Alba Alonso, de la Universidad Rovira i Virgili, quien analizó el impacto de la producción de azúcar en el Caribe y su influencia en el desarrollo económico de España y Europa, así como sus consecuencias estructurales en el ámbito atlántico. La directora del documental también participó en el coloquio, aportando el contexto investigativo de la obra.
Este espacio permitió reflexionar no solo sobre el origen de la industria azucarera, sino también sobre las complejidades históricas del proceso colonial, promoviendo una lectura crítica y documentada de un período clave para comprender la construcción de la identidad dominicana.



