Miles de peces muertos cubrieron la superficie de la laguna Bustillos en Chihuahua, México, debido a una intensa sequía. Las altas temperaturas, superando los 40 ºC, y los peligrosamente bajos niveles de agua son responsables. Casi el 90% de México enfrenta sequía, con Chihuahua particularmente afectado en los niveles más extremos.
Según Irma de la Peña, jefa del Departamento de Ecología de Cuauhtémoc, la laguna tenía mucha menos agua y de mala calidad, lo que afectó a los peces. La disminución del agua concentró los contaminantes, perjudicando a las especies. En años anteriores, muertes masivas de peces ocurrieron cuando la laguna se secó y los dejó varados.
